Pastéis de nata o de Belém

He vuelto de Portugal y traje unos pastelitos… ?

Este año en nuestras vacaciones de verano hemos visitado Portugal ??, un viaje de quince días que nos ha llevado desde Oporto, (una ciudad encantadora del norte, con unas vistas sobre un río y a las más famosas casas de vino de Oporto, me ha encantado hacer una ruta con la casa Calem, sobre la fabricación de vinos, la he disfrutado muchísimos, muy instructiva y los vinos deliciosos).
Luego fuimos a Lisboa, Sintra (un pueblecito inmerso en la naturaleza con estas grandes casas castillos y sus inmensos jardines), luego Faro y acabamos en un pueblo típico del sur llamado Alvor.
Unas playas increíbles, de la más vírgenes que he visitado hasta ahora, el primer día estábamos nosotros y otra pareja en una playa enorme, aún mojada por el mar y a la sombra de unas grutas… paz.
Lo más precioso fue una cala, solo accesible en algunas horas del día según las mareas, un oasis para las gaviotas.
Nos encanto…

Portugal es un país pesquero y donde se consumen grandes cantidades de cerdo y pescado, comer en un restaurante típico para un vegano quiere decir conformarse con un ensalada, unas patatas fritas o como mucho algún plato improvisado, aunque siempre tienen alguna opción para vegetarianos.
Tengo que decir que en Lisboa y Oporto hemos comido muy bien, gracias a varios sitios vegetarianos/veganos que hemos encontrado, hasta un buffet libre totalmente vegano, el restaurante Da Terra, todo estaba riquísimo, recién hecho, iban poniendo siempre cosas nuevas, llore por no probar todo lo que tenían, pero comi con tanta angustia que me llene enseguida, os lo aconsejo.
Aquí podéis ver mi cara de felicidad…

Io

Del sur no puedo opinar demasiado, a parte de los falefel y las cervezas con patatas en el pueblo hemos comido en casa, teníamos cocina, y lo único que quieriamos era aprovechar de las playas. ?

Si buscais un sitio donde quedaros en Alvor, os aconsejo ir a Alvor Ardemar, es un hostal, gestionado por una mujer encantadora, su alegría desde el primer momento que hemos entrado, el zumo de naranja recién exprimido que te prepara en el desayuno, sus mermeladas caseras, y su disponibilidad nos han alegrado mucho la estancia.
Por ser vegano todas la mañanas me preparaba apositamente un plato de ensalada, que amor.

Desde que puse pie en Portugal he tenido claro cual seria el plato que me llevaría de este viaje, los pastelitos de nata o de belem, son un hojaldrado relleno de crema pastelera cocinadas al horno, los vendían en todos sitios y se me antojaban un montón. 

Los pastel de natas o pastel de Belem

Pastelitos de belem o nata

“Se cree que fueron creadas con anterioridad al siglo XVIII por los monjes católicos del convento lisboeta de los Jerónimos, situado en la freguesía de Belém”

La receta originaria de estos pasteles se prepara con 6 yemas de huevo, hasta 8 dependiendo de la receta, los monjes utilizaban las yema que quedaba al utilizar las claras para clarificar la cerveza.

“En chino, los pasteles de Belém han sido llamados “dan ta” (蛋挞) que viene a significar algo así como pastel de huevo.”

He estado rebuscando varias recetas, confrontando las originales y experimentando un poco, y he dado con esta.
No tardare en volverlos a prepararlos, han entrado en la clasifica de mis postres favoritos.
Hasta puedo fardar que quien los han probado les han parecido mas buenos que los  tradicionales.

Os dejó la receta:

Receta: Vegana

Tiempo total: 1 hora – Dosis por: 18 pastelitos pequenos

Ingredientes

500gr de masa de hojaldre
250gr leche de soja
200gr nata vegetal
100gr de sirope de agave (se puede utilizar azúcar glass también)
30gr de maicena
rama de canela
1 ralladura de la piel de un limón
El zumo de medio limon
Curcuma
Una pizca de sal marina (en algunos blog aconsejaban ponerle una pizca del sal kala namak, para darle sabor a huevo, por si alguien quiere probarlo).

(en esta receta utilice mas limon de lo habitual, a mi me gustaron mucho por esto no la cambio pero si queréis podéis evitar de añadir el sumo del limón).

Preparación

Antes de todo preparamos la crema que utilizaremos una vez este fría.
1. Separamos la leche soja en dos partes, en una mitad deshacemos la maicena, y la otra la ponemos a fuego lento con la ralladura del limón y un palito de canela, cuando este caliente, pero antes que llerva, unimos la nata, la pizca de curcuma, el zumo del limón y poco a poco la leche con la maicena, sin parar de remover para que no queden grumos.
Removemos hasta que la crema espese como una crema pastelera, retiramos la canela, la ponemos en un cuenco, la tapamos con papel film a contacto directo con la crema y dejamos enfriar.

2. Cogemos los moldes para tartaletas o si no tenemos los de muffin, los untamos con aceite; estiramos la masa de forma rectangular y doblamos por el lado más largo, para que quede una tira larga de dos capas, cortamos unos discos y forramos los moldes, estirando un poco la masa para crear un pequeño borde de 2cm.

3. Ponemos una cuchara y media de crema en cada molde, no pongáis demasiado o saldrá toda por fuera, cocinamos a 200º horno precalentado unos 15-20 minutos, sacamos del horno cuando la masa y la crema estarán algo tostadas, tranquilos que se desinflan al enfriarse.
Sacarlos del molde cuando estén fríos, si la crema se pega, ayudaros con un cuchillo.
Preferir un molde antihaderente.
Se pueden espolvorear con azúcar glas o canela.
Servirlos fríos o como a mí me gustan, templados. ?

 

 

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